18 de marzo de 2023
DE LOS QUE ATESORAN
14 de diciembre de 2020
300 Y PERSÉPOLIS
16 de enero de 2015
CARICATURAS, PROFETA, DUELO…POÉTICA DE ARISTÓTELES.
Creo que no es mucho pensar, y no es elevarse mucho, imaginarse este libro, el escrito por Umberto Eco, como antecedente, fábula o símbolo de lo ocurrido en la redacción de un periódico la semana pasada en Francia. Y, al igual que ocurría en el libro, dos facciones se han enfrentado entre sí tras los hechos.
El Jueves, El Papus, Hara-Kiri, Makoki, El Víbora, Penthouse Cómics… estas publicaciones es seguro que hieren sensibilidades. Al igual que lo hacen La última tentación de Cristo, El Evangelio según Jesucristo o Yo te saludo, María. Y es necesario recordar que han sufrido amenazas, atentados y ataques; pues no creamos que solo hay fundamentalistas en una religión, que hasta se vieron monjes budistas repartiendo estopa contra los infieles en Indonesia. Pero, si te escuece la brutalidad con la que reflejan a Dios, los profetas, Mahoma, o Buda, esta sociedad te proporciona instrumentos para solicitar a los tribunales que señalen la frontera entre el derecho a la libre expresión y la ofensa o la calumnia. Y es una línea que establece el poder judicial, es decir, que emana de la voluntad popular y no de la revelación de un dios, sea cual sea.
Habrá quienes digan que en España piensen que no existe libertad de expresión, contra lo que yo argumento lo contrario, pues si no, ¿cómo me atrevería yo a decir esto?, ¿cómo es que Krahe pudo cocinar un crucifijo?, ¿cómo es que podemos contar aquello que se secuestró como Rocío o El Jueves del cheque-bebé?. Otra cosa es que no se sepa dónde está la línea de separación de la ofensa y la sátira, o que esta sea mutable, a tenor del juez que deba determinar su posición.
Y recordemos también que la sinceridad descarnada, la risa, la sátira, tienen un contexto y es el periodístico, el artístico o aquel en el que la expresión debe ser libre y no otros. No sea que mañana nos creamos con derecho universal a opinar, y sentenciar sin derecho a réplica, sobre si los demás son feos, católicos o sentimentales; sobre si sus esposas son eso, esposas que atan, o compañeras; sobre si conducen mal o no nos gustan cualquiera de las cosas que hacen.
El mundo de la ilustración gráfica y la viñeta, hermano mayor del mundo del cómic, perdió a varios referentes en el atentado de Charlie Hebdo. Por eso esta entrada es común a mis dos blogs; a pesar de que es tangencial, y circunstancial, el hecho de que las víctimas sean dibujantes y guionistas. La semana pasada perdieron la vida, en nombre de la intolerancia, más de ciento cincuenta personas. Algunos iban a su trabajo y otros compraban en un supermercado; y fue en Pakistán, en India o en Francia; había quienes estaban estudiando, tomando café o, como los dibujantes, preparando la revista de esta semana. Todos merecen el mismo respeto. Todos fueron masacrados por algo tan contrario a la fe como es el fanatismo. En nombre de un Dios que, si existe, habrá creado un infierno para los asesinos mientras dice a los muertos: Tout est pardonné.
16 de mayo de 2012
REINICIO.
Que la suerte me sea propicia.
4 de noviembre de 2010
MANGA. ANIME. AKIRA.
Si digo la verdad, la pura verdad, hay algo falso en esta entrada y es la fecha. El 4 de noviembre la inicié con la sana intención de acabarla en poco más de una semana. El resultado de esa buena intención es que en junio de 2011, todavía no la he escrito. Razón por la que de haber algún lector pendiente de reprenderme le debo pedir disculpas y decirle que no ha habido falta de ganas sino de tiempo y, quizás, de ideas.
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| Godzilla, el entrañable. |
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| Colón hacia Cipango |
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| El erizo |
2 de agosto de 2010
FLASH GORDON
Para realizar esta tardía entrada no solo me he quedado con mis recuerdos y mis sabores, he acudido a documentarme sobre este personaje y su autor original, Alex Raymond. La crítica destroza mis planteamientos, la historia que a mí me encandila le parece una opereta y el autor que yo considero un genio, no lo es. Y aquí aparece mi soberbia, ¡que le den a esta crítica!. Me imagino comparar tres películas (podrían ser también libros, pero constituyen un arte con raíces más antiguas que el noveno) como Viaje a la Luna de Melies, Metrópolis de Fritz Lang y Alien de Ridley Scott. Son evidentes los saltos entre una y otra época y, ¿quién puede decir que son malas películas, que el hieratismo y la ausencia de sonido y de color de las primeras impiden el sentimiento y la emoción?, ¿quién puede decir que el desconocimiento de la ciencia que luego se descubriría y la escasez de medios técnicos no se suplen con corazón y fantasía?. Esto ocurre con estos críticos, comparan Flash Gordon con obras de la era postnuclear y de la conquista espacial. No solo resulta inapropiado sino injusto. Estoy seguro que si Verne, Raymond, y cien mil mentes calenturientas más no hubieran imaginado lo desconocido, jamás habría habido impulso para conquistar la última frontera.
Mongo, el planeta al que llegan Flash, Dale y Zarkov, es un prodigio de la fantasía. Una mezcla entre futuro, mundo medieval, animales prehistóricos y tierra de nunca jamás. Quien haya leído el primer volumen de las aventuras de Flash Gordon, debe soñar con la entrada en escena de los hombres-león y de los hombres-halcón. Es imposible olvidar el dibujo, a página completa, de un escuadrón de hombres-halcón, volando en picado, hacia un objetivo, armados hasta los dientes, como lanceros a la carga, cabalgando el aire.
Flash Gordon es obra de Raymond, obra que nació del encargo de la editorial de competir con Buck Rogers, y que se convirtió en un más que digno competidor de la primera, a la que superó en fama y duración. Una vez que Alex Raymond murió, se hicieron cargo de la serie otros dibujantes y guionistas entre los que, a ojos de la crítica, destacó Dan Barry quien convirtió la serie en una obra de verdadera ciencia-ficción. Aquí llega mi verdadero desacuerdo, puesto que, en manos de otros autores, Flash Gordon no es sino otro fanfarrón que deambula de episodio en episodio, al estilo de las series de televisión. Flash había nacido como una superestrella del deporte que se convierte, sin quererlo, en el cabecilla de un trío de terrestres en Mongo. Su lucha consiste en alcanzar la manera de volver a la Tierra, para lo que necesita escapar del cruel emperador Ming, de la hija de Ming, de Barin y de mil peligros por el extraño planeta en el que aterriza. Este planeta poblado por las más fantásticas criaturas, las tecnologías más adelantadas para la época y la naturaleza más salvaje es uno de los mayores protagonistas de Flash. Alex Raymond inventó otras series, otras historias, pero queda para la Historia su maravillosa invención de Flash. Gracias a que se frustró su carrera como agente de bolsa. Mucha de la crítica que le menosprecia lo hace porque comenzó su obra por encargo, para competir con Buck Rogers, y porque el estilo de la obra cambia y se contamina del estilo de otro gran maestro, Harold Foster. Estos argumentos, que siempre se usan como comodín para deshacer carreras, son ciertos, es un encargo, rivaliza con un serial de gran éxito y se imita una línea artística; valdrían para que películas como La Fiera de mi Niña, Ladrón de Bicicletas o cuadros como La Rendición de Breda o La Familia de Carlos IV no pudieran valorarse como obras maestras. Sin embargo, todas ellas, e incluyo Flash Gordon, lo son.
El lector que se anime, ¡y encuentre!, una edición de las obras de Raymond encontrará una evolución en el estilo, tanto de dibujo como de guión, de Flash Gordon. Unos inicios titubeantes, un desarrollo glorioso y una época de madurez plena. En los primeros capítulos de la serie, la viñeta es pequeña, el dibujo menos cuidado y la ambientación más plana, pero a medida que se incrementa el éxito de la serie y Raymond deja otros trabajos para centrarse en este, crece el valor artístico y la fantasía. El tamaño de la viñeta aumenta, se puebla Mongo de seres fantásticos, de criaturas terribles, de tecnologías imposibles para su época y los diálogos se cuidan, las ambientaciones se siguen con una continuidad digna del cine de Kubrick y se gesta la obra maestra. Desde los primeros años de la obra hasta que Raymond es movilizado para el ejército, el dibujo y el color siguen la tendencia artística de esa época, un poco propagandística, figuras de corte manierista, colores vivos, estilización del cuerpo humano, robustez en la figura enemiga, escasez de viñetas… Poco a poco, la guerra hace estragos y en la serie aparecen historias de corte industrial que pueden recordar cierto aire revolucionario, cierto aire proletario, cierta conversión en maquinismo de lo que antes solo fue imaginación y fantasía.
El final de la II Guerra Mundial tiene un reflejo en la serie, una alianza de pueblos de Mongo derrota a Ming y constituyen un Gobierno de Coalición para gobernar la República de Mongo. Hecho esto, Flash regresa por vez primera a la Tierra para luchar contra la nueva amenaza roja. Y hasta aquí llegan las andanzas conjuntas de Flash y Raymond que muere en un accidente de tráfico. Como he comentado en esta entrada, la vida del personaje continuó. Otros autores dieron un giro a Flash y su historia dejó de ser la de un náufrago en otro planeta y comenzó a ser la de un justiciero del espacio. Se suceden las narraciones cortas, historias auto conclusivas en las que Flash surca un espacio habitado por humanos, visita Mongo de vez en cuando y la propia Tierra se convierte en un lugar fantástico. Entiendo a los que opinan que aquí comienza la verdadera ciencia-ficción, vale. Entiendo que aquí la fantasía barroca, o rococó, es superior al clasicismo de la serie original; pero, aunque fuera cierto esto, que no lo es, sobre el guión, el dibujo y el color de Flash Gordon de Alex Raymond es mítico, legendario, universal, y lo otro, como mucho, puede ser, simplemente, bueno.
Y por si no había quedado claro, me quedo con Raymond y su Flash Gordon, mi Fran Gordito (guiño familiar).
Para saber más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Alex_Raymond
http://www.bibliopolis.org/umbrales/umbr0001.htm
http://comicsdelzhiveta.wordpress.com/alex-raymond/
http://es.wikipedia.org/wiki/Flash_Gordon
http://www.kingfeatures.com/features/comics/fgordon/about.htm
31 de mayo de 2010
LUCKY LUKE
I've a long long way from home
And this poor lonesome cowboy
Has got a long long way to home
Over mountains and over prairies
From dawn 'til day is done
My horse and me keep riding
Into this settin' sun
I'm a poor lonesome cowboy
But it doesn't bother me
'Cause this poor lonesome cowboy
Prefers a horse for company
Bot nothing against women
But I wave them all goodbye
My horse and me keep riding
We don't like being tied
Lonesome cowboy
You've a long long way to go
To go ...
To go.
- La mine d'or de Dick Digger (1946). La mina de oro de Dick Digger
- Rodeo (1948). Rodeo
- Arizona (1949). Arizona
- Sous le ciel de l'Ouest (1950). Bajo el cielo del Oeste
- Lucky Luke contre Pat Poker (1951). Lucky Luke contra Pat Poker
- Hors la Loi. (1952)
- L'Elixir du doctor Doxey (1953). El Elixir Del Doctor Doxio
- Lucky Luke et Phil Defer (1954).
- Des Rails sur la Prairie (1955). El Ferrocarril en la Pradera
- Alerta aux Pieds Bleus (1956). Alerta, Los Pies-Azules
- Lucky Luke contre Joss Jamon (1957). Lucky Luke contra Joss Jamón, o Lucky Luke contra Joss Jamon.
- Los cousins Dalton (1957). Los primos de los Dalton o Los primos Dalton.
- Le Juge (1958). El Juez
- Ruée sur Oklahoma (1958). Carrera en Oklahoma. La gran carrera de Oklahoma.
- L'evasión des Dalton (1959). La Evasión De Los Dalton. La Fuga de los Dalton
- En Remontant le Mississippi (1959). Remontando El Mississipí. Misisipi arriba.
- Sous la piste des Dalton (1960). Sobre la pista de los Dalton-Tras la Pista de los Dalton
- A l'ombre des Derricks. (1960)
- Les rivaux de Painful Gulch (1961). Los Rivales de Painful Gulch
- Billy "the Kid" (1962). Billy The Kid. Billy el niño
- Les Collines Noires (1963). Las Colinas Negras
- Les Dalton dans le Blizzard (1963).
- Les Dalton courent toujours (1964).
- La Caravane (1964). La Caravana
- La cité fantôme (1965). La Ciudad Fantasma
- Les Dalton se rachètent (1965).
- Le 7ème de Cavalerie (1965). El 7° De Caballería
- L'Escorte (1966). La Escolta
- Des Barbelés sur la Prairie (1967).
- Calamity Jane (1967). Calamity jane
- Tortillas pour les Dalton (1967).
- La Diligence (1968). La diligencia
- Le Pied Tendre (1968). El Pie Tierno
- Dalton City (1969). Dalton City
- Jesse James (1969). Jesse James
- Western Circus (1970). Western Circus
- Canyon Apache (1971). Cañón Apache
- Ma Dalton (1971). Mama Dalton
- Chasseur de Primes (1972). Cazador de recompensas
- Le Grand Duc (1973). El Gran Duque
- L'Heritage de Rantanplan (1973). La herencia de Ran-Tan-Plan
- Le Cavalier Blanc (1975). El Jinete Blanco
- La Guérison des Dalton (1975).
- L'Empereur Smith (1976). El Emperador Smith
- Le Fil qui Chante (1977). El hilo que canta
- 7 Histories de Lucky Luke (1977).
- Le Magot des Dalton (1980).
- La Ballade des Dalton (1980).
- Le Bandit Manchot (1981). El bandido mecánico
- Sarah Bernardt (1982). Sarah Bernhardt
- La Corde du Pendu et autres Histoires (1982).
- Daisy Town (1983). Daisy Town
- Fingers (1983). Dedos Mágicos
- Le Daily Star (1984). Daily Star
- La Fiancée de Lucky Luke (1985). La novia de Lucky Luke
- Le Ranch Maudit (1986). El Rancho Maldito
- Nitroglycérine (1987). Nitroglicerina
- L'Alibi (1987).
- Le Pony Express (1988). Pony Express
- L'Amnésie des Dalton (1991).
- Chasse aux Fantômes (1992). Caza De Fantasmas
- Les Dalton à la Noce (1993).
- Le Pont sur le Mississippi(1994)..
- Kid Lucky (1995).
- Belle Starr (1995).
- Le Klondike (1996).
- O.K. Corral (1997).
- Oklahome Jim (1997).
- Marcel Dalton (1998).
- Le Prophète (2000).
- L'Artiste Peintre (2001).
- La Legende de l'Ouest (2002).
Desde 2002, el dibujante Achdé ha producido para Lucky Comics:
- La Belle Province (2004).
- La Corde au Cou (2006).
- Morris vous apprend à dessiner Lucky Luke (Dargaud).
- L'Univers de Morris (Dargaud, 1988).
- La Face Cachée de Morris (Lucky Comics).
25 de mayo de 2010
SHEREZADE.
Se cuenta que una vez Córdoba alcanzó el millón de habitantes, que era una ciudad con centenares de mezquitas, zoológicos, bibliotecas, teatros, palacios, fuentes de mercurio. Esto era hace mucho tiempo, cuando Londres y París eran apenas barrizales con castillo. Esto era hace mucho tiempo, cuando más de un cristiano y un judío escuchaban los cuentos de Las Mil y Una Noches. Cuando algún que otro musulmán, califa o caíd, bebía vino de la Campiña. Esto era hace mucho tiempo.
Sé que hablé hace poco de Richard Corben, también de pasada como haré hoy, y que parece que me repito. Es posible. Y no me importa. Porque quiero denunciar algo y lo voy a hacer contraponiendo el Islam del siglo X, con este Islam del siglo XXI.
Harum al Raschid. Alí Babá. Aladino. Sherezade. Simbad. Conforman una serie legendaria, una mitología incorporada al imaginario colectivo, también al occidental, una serie de narraciones y cuentos que no solo mantuvieron al califa en vela y alerta, sino a gran parte de la Humanidad llena de ensoñaciones. Uno de ellos fue Corben, que tomó lo que quiso de los cuentos de Sherezade, los adaptó a su estilo guerrero y erótico, y nos hizo relamernos con su narración personal y atrevida. Pura delicia. No una adaptación, sino una variación sobre la recopilación de cuentos. (1) De Corben hablaré en otra ocasión.
La denuncia viene motivada por una noticia de la semana pasada. Se trata de denunciar un atentado contra la libertad de expresión, y se trata de denunciar a quienes cercenan el arte, en este caso, mi amado noveno arte. En 2005 un diario danés publicó unas caricaturas de Mahoma; hace poco, en 2009, en Noruega han reaparecido caricaturas de Mahoma con turbante y cuerpo de perro. Posiblemente todo de muy mal gusto o, al menos, de discutible gusto. Y, seguramente, ofensivo para los creyentes. Pero la libertad de expresión y la libertad religiosa amparan este tipo de manifestaciones. Hace también muy poco, Crumb, el rey del underground, publicaba una Historia Sagrada; El Jueves usa a menudo, y de forma satírica la figura de Jesucristo o de Dios; son manifestaciones poco agradables para mucha gente. Pero al margen de la desfasada condena sobre el tema, de la excomunión, poco más hacen los cristianos (salvo algunos fanáticos). En el caso del Islam, se llega más lejos. La amenaza de muerte y la condena emitida por el Imán encierran en vida a estos autores. Su obra no se difunde y se cercena su creatividad. Valga esto para mandarles un mensaje de apoyo. Y decirles que me parecía ofensivo tener que dar una conferencia con el miedo a ser agredidos y el temor de no volver a casa, simplemente por dibujar.
¿Quién quiere ahora acostarse en un diván a escuchar cuentos de huríes? ¿Quién quiere ahora viajar a Bagdad? ¿Quién quiere ahora ser Califa, salvo Iznogoud?
Que conste que no incluyo imágenes de Mahoma para ilustrar esta entrada no porque las prohíba el Islam. Lo hago por puritito miedo.
(1) Conocí Los Cuentos de Las Mil y Una Noches en una edición de Aguilar. Se trata de una recopilación de muchísimas narraciones, algunas de ellas de muy pequeña entidad en las que se habla de burros, magos, geniecillos, zahoríes, tesoros y chascarrillos varios. Sin duda, una recopilación de tradiciones orales de la Arabia premedieval. Los cuentos más famosos son los que nos han llegado. Pero es un libro más complejo y más rico para la Antropología de lo que parece. Richard Corben se queda con parte de la esencia, lo que añade es puro Richard Corben. Tim Burton, despierta y aprende.
6 de mayo de 2010
EL ESQUIVO SALÓN DEL CÓMIC
Hace muy poquito tiempo estaba ilusionado con esta fecha. Pensaba que como colaborador de un programa de radio por el que a ni un café nos invitaron, podría conseguir acreditación y ayuda para acudir a esta cita barcelonesa. ¡Oh, mísero!, ¡oh, iluso!, de Radio Betis nada sacarás.
Que quede claro que no es una cuestión de racanería, no es por dinero, ni tan siquiera por tiempo. Una ilusión así se debe y se puede cumplir. ¡Qué va!, lo que me esperaba era acudir a la cita con cierto contenido, con acceso a un poquito más de información que la que podría tener como simple visitante. Pero no ha sido posible, no solo por la extinción del programa, rara avis en un medio de prensa deportivo, sino porque cosas así no son posibles en la centenaria institución. Al menos, por ahora.
Pero al menos con esta entrada, hago una visita aunque sea virtual a Barcelona.
Sé que este año visitarán el Salón/Saló Moebius y Tardi. ¡Cómo no querer estar allí!. De Tardí, como de otros tantos autores no he llegado a hablar en este blog. Sí de Moebius. Y también he confesado mi admiración por lo francés, por lo francófono, por la grandeur… Dedicaré alguna página más a los autores franceses, lo prometo.
Sé que ese año hay una especial conexión entre el cine y el cómic. Dos artes impares, séptimo y noveno; dos formas de expresión; dos lenguajes, ambos gráficos, ambos parecidos; ambos distintos. La idiotez los iguala, los compara, los convierte en formas de expresión marginales, aptas solo para niños. Pero es eso, la idiotez la que los convierte en nimiedades. En curiosidades. También intentaré dedicar alguna página a la conexión entre cine y cómic. Por los muchachos de Châteu de Cinéma. Por los aficionados. Por mí.
He oído que este año se hará un homenaje a Vázquez. Ínclito, superlativo Vázquez, el trabajador incansable, el pluriempleado del tebeo. Imagino que este autor será señalado como uno de los grandes del tebeo español. Es bueno lo que quieren hacer, pero no suficiente. Vázquez, haciendo alarde de mala leche, anticipó la sátira que, hoy día, cuando revisamos los productos que nos vienen de USA nos parecen obras maestras. Y volvemos a la idiotez. Cuando Vázquez, y otros autores, trabajaban, lo hacían en el más absoluto olvido, pero con la presión de no poder sacar ni un solo pie del plato. Pero Vázquez sobresalió de los demás por propio talento, por capacidad creativa y artística. Sus historias, sacadas de la destilación vazquiana de una gris realidad, parecen de otra época, pero se saltaron la censura, el muermo y la tristeza de la época. Y nació Vázquez, en palabras de un gran crítico, el terrorista de su arte, de sí mismo. El Gran Maestro/e del tebeo. Y nos creemos que el creador de los Simpsons o de Padre de Familia ha descubierto la rueda.
Y aquí estoy yo. A una distancia del orden de los 1000 Km. del Salón, con las ganas de ir y pensando en qué encontraría, en si alguna vez las trece rayas verdiblancas me darán otra satisfacción, o si tendré que buscarla en otros lares; y pensando en si allí, en Barcelona, los cómics y el Salón me serían gratos o si se convertirían en otra decepción. No lo sé, pero si hay XX Salón del Cómic, allí quiero estar. Por volver a los tiempos en los que Barcelona representaba ese otro mundo sofisticado y de diseño en el que los que renegábamos del victorianismo de provincias queríamos vivir.
24 de febrero de 2010
LA ESPERA. 1984.
En realidad, esperar es lo que he tenido que hacer para darle forma a esta entrada del blog. Tiempo, tiempo es lo que se necesita para recordar a algunos de los ilustres dibujantes y guionistas de aquella mítica revista, 1984.
Hace poco, poco al compararlo con los más de veinte años atrás en los que ahora me muevo, me preguntaron si tendría éxito ahora relanzar revistas de cómic al estilo de las que aparecieron en España en los años 80 (¡del siglo pasado!), respondí que no. Lo pensé, a bote pronto, entonces y lo pienso ahora, más sosegado, cuatro meses después. La explicación es que, a pesar de que hay una tendencia nostálgica y de recuperación de elementos del pasado muy fuerte, de reeditarse aquellas revistas es posible que ocurra con las reediciones que estoy viendo en el mercado, la falta de calidad. Ese sería el primer fracaso de sacar revistas ahora. De hacerse una publicación nueva, no sobreviviría. ¿Por qué?, porque se ha perdido parte de la magia de entonces, saber esperar durante un año o año y medio que una serie termine, y contentarse con una ración de cuatro o cinco páginas mensuales.
Introducido ya el tema, dada ya la tabarra, voy a lo que debo ir, a hablar de la publicación. 1984 era una revista de cómics en los que predominaba la fantasía y la ciencia ficción. Editada por Toutain, al igual que Creepy tomó su nombre de la revista homónima estadounidense de la Editorial Warren. Este sistema de franquicia le permitía reproducir gran parte del material que se publicaba en América, al que se añadían aquí, en España, series producidas por autores españoles, portugueses y argentinos. Además de una introducción a modo de editorial, reflexiones y algún que otro reportaje o dossier sobre la situación del cómic, algún autor o algún crítico. (Así que esta idea de intercalar comentarios y experiencias propias entre las disertaciones sobre cómics no es ni mía, ni nueva).
1984, la española, nació en 1978. El nombre hacía referencia a la novela de George Orwell, y la ambientación inicial, sin duda, también lo era. Pronto se abandonó ese clima opresivo y futurista, para convertirse en una revista que amparaba la ciencia-ficción, gracias a Dios no desde la óptica simplista de La Guerra de las Galaxias, sino a reflexiones influidas por el propio Orwell, Bradbury, Asimov, o desde el cine por Naves Silenciosas, Tron, Blade Runner o El Abismo Negro. Es posible incluso que Tarkovski, el olvidado cineasta ruso, o el Godard de Alphaville, influyeran en la estética del cómic. No podía ser de otra forma, la amalgama de autores fue grande y notoria, tanto en procedencia, como en calidad, como hasta en las temática. Las pareja artísticas formadas por Altuna y Trillo, el propio Trillo y Bernet, tuvieron aquí un lugar donde poder dar rienda suelta a su imaginación. Pero sus obras no siempre fueron ciencia-ficción, en las postrimerías de la época dorada de la revista, la temática no podía ser más erótica, tanto que la serie que comenzaron aquí Trillo y Bernet, Light & Bold, fue continuada y reeditada por Penthouse Comic.
En el año 1984, tras 64 números, varios extras y almanaques, comenzó Zona 84. En principio, el cambio de nombre se hacía para evitar anacronismos al año siguiente. Esta vaga excusa escondía dos motivos que no se mencionaban, por un lado seguir la estela iniciada por la homónima norteamericana y a la vez desligarse de ella, y por otro abrir la temática de la revista a otros temas y autores. Se incorporan historias de corte social, erótico, fantástico, surrealista, y se le da la “oportunidad” a autores noveles. El porcentaje de historias de calidad seguía siendo alto, y, a pesar de la desaparición de Berni Wrightson y de Frank Thorne, de sus historias de terror y de espada y brujería y algo más (Ghita era un mito erótico, la antítesis a la virgen Red Sonja), atrajo a la gran parte de los lectores anteriores. Richard Corben, que en 1984 habia publicado su versión de los Cuentos de las Mil y Una Noches, se convirtió en una especie de dios para los editores; tanto que su cuasi-omnipresencia nos llevó hasta el hastío a algunos de nosotros (solo mucho después y tras una lentísima digestión de aquel atracón he vuelto a valorarlo). Así las cosas, y año tras año, la calidad global fue decayendo de forma paulatina. No fue un episodio aislado, este tipo de publicaciones estaba muriendo, pero los diversos experimentos que se hacían con la revista, introduciendo a autores con calidad insuficiente, guiones flojísimos o copiados de alguna película de moda en aquella época, o la inclinación hacía la temática exclusivamente erótica, remataron a Zona 84, que murió oficialmente en el 92. Para otros había muerto mucho antes, hacia 1989, tras una larga agonía y espera iniciada en el verano de 1984.
Parece increíble, porque para un adolescente con dieciséis años hay pocos asuntos más atrayentes que el sexo, y si es explícito mejor. Pero la ya mencionada Light & Bold y Druuna, de Serpieri, provocaron un sentimiento de timo que hacía que las aventuras y proezas sexuales de sus protagonistas femeninas casi no importasen. Casi, no se puede mentir. La secuencia de estas historias, introducción, acto sexual de corta duración, diálogo, acto sexual de gran duración, diálogo, final con acto sexual; cansaba. A pesar de la voluptuosidad y facilidad de las neumáticas protagonistas.
De todas formas, y, a pesar del indeseado final, el papel de Josep Toutain en la difusión del cómic adulto (no confundir esta terminología con la de cine para adultos usado como eufemismo para cine porno), fue primordial en la historia española. Desde mediados de los años 60 se ocupó de darle una dimensión intelectual a la historieta y hasta su muerte se mantuvo en el sueño de convertirlo en Arte. Gracias a él, conocimos a autores fundamentales, y nuestros sueño, amén de cine, fueron de papel, de papel desinée.
Para saber más, o como regalo, traigo este testimonio, que alguien que en un foro llamado Pasadizo, ha traducido. NO se trata de material elaborado por mí, por lo que pido disculpas, si alguien no desea que aparezca aquí y desea que sea retirado:
Al parecer, todo el que conoció a Toutain alberga sentimientos contradictorios hacia él... Se dice que era todo un seductor, en el más amplio sentido del término, con un savoir faire y una confianza tan absoluta en sí mismo que lograba transmitirla a los que le rodeaban. No me resisto a transcribir las palabras del mismísimo James Warren, publisher de la famosa línea de magazines en b/n "Creepy", "Eerie", "Vampirella", etc. acerca de su primer encuentro con el carismático Toutain.
Traduzco:
"Eran las cuatro de la tarde de un fin de semana en la oficina de Nueva York y mi secretaria, Liz Alomar, dijo: 'Un tal Mr. Toutain está aquí para verle'. Dije, 'Liz, no tiene ninguna cita. Sabes que quiero salir temprano porque hoy tengo una cita a las 4:30'. Ella dijo: 'Mr. Toutain desea enseñarle algunas muestras de artistas. Representa a un estudio artístico'. En Warren Publishing, teníamos a cinco de esos vendedores al día, y dije, 'Liz, realmente este no es el momento'. Josep Toutain era de Barcelona, un español bastante imponente con sus 6'2", hablaba como Ricardo Montalbán, y llevaba un foulard alrededor de su cuello. Podría haber sido un actor shakespeariano. Liz estaba bastante pillada y se enamoró de él nada más verlo. Ella dijo, 'Mr. Warren, ha hecho todo este camino desde España, y volará de vuelta a Barcelona mañana por la mañana. Por favor, ¿le puede enseñar su portafolio?'. Dije, 'Liz, no me hagas esto. Sabes que estoy a punto de salir'. Pero Liz insistió y dije, 'OK, hazle pasar, ¡pero solo por veinte minutos!'. Entra Josep Toutain llevando un portafolio (imagina a John Carradine con un fuerte acento español, solo que mejor parecido). Hace una reverencia y dice, 'Mr. Warren (pronunciándolo "Wahr-den"), soy Josep Toutain. No hablo inglés demasiado bien pero represento a un grupo de artistas españoles de Cataluña, España'. Pregunta si me importa que fume, niego con la cabeza, y coge su cigarrillo como Peter Lorre en "Casablanca"... Josep era todo un personaje, y yo estaba encantado. Y luego cometí mi primer error, y me mordí la lengua justo después de cometerlo, pero dije, 'Liz, quizás a Mr. Toutain le gustaría tomar café'. ¡Dios, eso a los diez minutos! No ofreces café a nadie que tienes pensado echarlo de una patada a los cinco minutos! Pero no pude hacer nada, era tan encantador. Ella trajo el café y supe que estaba vencido. Nunca podría estar en esa cita de las 4:30. El dijo, '¿Le suena familiar Cataluña? Es el lugar de nacimiento de Picasso, Dalí, y muchos otros grandes artistas. Tengo artistas que admiran sus magazines desde hace muchos, muchos años, y acabo de venir de ver a Carmine Infantino y Stan Lee. Ahora me gustaría enseñarle algunas muestras de arte'. Dije, 'Oh, ¿ha ido a ellos primero? Está bien. Lo entiendo. DC y Marvel son un poco mayores que nosotros, pero antes de que me muestre estos trabajos, dígame: ¿Han comprado ellos algo?'. Me miró muy astutamente y dijo, 'Aún no. Se lo están pensando'. De modo que me dije, 'De acuerdo. Vamos a ver de qué va todo esto'. Pone su gran portafolio de cuero en la mesa, lo abre, y le echo un vistazo a dos muestras. La primera página era de un artista llamado José González. Dibujos de mujeres. La segunda página era de un hombre llamado Esteban Maroto, y no digo nada, no muestro expresión alguna; pero para cuando iba por la tercera página no pude contenerme. Dije 'Es trabajo excepcionalmente bueno. ¿Quiénes son esta gente?'. El dijo 'Son los artistas a quienes represento. Yo mismo soy un artista. ¿Conoce a Will Eisner?. Nos carteamos'. Esto me decía que sabía de comics. De modo que miro página tras página de este arte increíble, en un estilo que fué bien descrito como "europeo". Era una sensibilidad diferente, un estilo de arte diferente. Toutain también me mostró pinturas que estaba vendiendo como portadas para Dell y otras editoriales. Comencé a hacerle preguntas sobre arte y artistas españoles. A esas alturas eran las 6 PM. Había olvidado completamente mi temprana cita de las 4:30. No volví a preocuparme de ninguna cita. Estaba mirando fijamente ese arte hasta que perdí los sentidos. Miraba al artista de Vampirella que estaba buscando desde hacía dos años. La cita fué cancelada, y ella no volvió a hablarme de esta. Josep Toutain y yo fuímos después a cenar a las 8 PM. Negociamos precios, fechas de entrega, convenios con los bancos, todo antes de que el camarero sirviera el primer plato."
EPILEPSIA. CATARSIS.
(Sobre el álbum de David B. Epilepsia. El Ascenso del Gran Mal. David B., David Beauchard es un autor francés, de dibujo poco convencional, al que su profesor Pichard, describió como un dibujo triste, un dibujo que no se sabe por qué provoca una sensación de tristeza en el lector. Ha publicado comics desde 1.985, y fundado la editorial independiente L´Association . Su trabajo más reconocido para los críticos es la obra que nos ocupa, publicada en Francia en seis volúmenes de 1.996 a 2.003, y recopilada como Epilepsia. El Ascenso del Gran Mal en un solo tomo con prólogo y epílogo de su hermana. De corte autobiográfico y posiblemente psicoanalítico, con tono crudo y con recuerdos muy exactos construye una obra que atrapa al lector y lo zarandea. Y descubre, a través de su experiencia, las tristes vivencias a la que se ven abocadas las familias a las que llega la enfermedad. Entronca con otras obras como Maüs ó Persépolis, de las que se distancia en el tratamiento de los recuerdos. A pesar de que la tragedia es meramente familiar, consigue un efecto mayor en el lector por la viveza de las situaciones y por la visión entre poética y neurótica de David B. Una obra cumbre. No apta para personas con estados anímicos alterados.)
Tras diez o veinte años se vuelve a la casa familiar. No se ha perdido, o no se cree haber perdido la confianza con los hermanos, así que la intimidad del cuarto de baño se quebranta con la aparición del hermano. El hermano es en realidad un desconocido, una sombra del pasado. La casa de los padres ya no es el hogar propio. Lo que antes era nuevo y reluciente, amplio, hermoso y luego cotidiano, es una sucesión de espacios fríos y vacíos de sentido, si acaso, un leve recuerdo de un pasado remoto.
El hermano es un monstruo. Ha arruinado tu vida. Ha arruinado la vida familiar. Os ha convertido a tu hermana y a ti en dos seres tristes, asociales, traumatizados. Tus padres han vivido en una loca sucesión de modas psicológicas, pseudorreligiosas, de mil extraterrestres y mil rosacruces. Han visto la esperanza, han sido engañados, han querido creer en lo que no querían creer.
Y llegan los recuerdos. Sobre un fondo negro, recuerdos, recuerdos, recuerdos. De la infancia, de los chamanes, de un París roto, de fantasmas, de búhos. Y sobre ese fondo negro, los recuerdos bailan, colapsan el espacio, la viñeta, el diálogo, colapsan al lector y colapsan los corazones.
Y la catarsis. Gracias al lector, gracias a la escritura, gracias a la complaciente mirada de madre y hermana. Y mejor que gracias al lector, a costa del lector, a costa de que el lector deje un pedazo de vida en la lectura, en la desgarradora lectura que atrapa y engancha. Que hiere y daña.
Y la catarsis.
15 de febrero de 2010
EL HOMBRE DE … L´UOMO DI…
¿De dónde era Guido Crepax?. ¿Era en realidad italiano?. No, no se trata de un enigma como el de Cristóbal Colón. Guido había nacido en Milán, a todos lo efectos, y que yo sepa, Italia. Lo que ocurre es que Guido Crepax tiene una vocación internacionalista, como la de los partidos políticos socialista y comunista. Y por eso Crepax, como los grandes autores y artistas, parece pertenecer solo al mundo sin nación. Flaco favor, por otro lado, para este autor milanés que auna en su minuciosidad como dibujante una precisión industrial muy cercana a la mentalidad alemana o suiza, y, a la vez, libertad y ensoñación propias de un alma mediterránea.
Guido nació en 1.933, por tanto vivió de niño la Italia de la II Guerra Mundial, de la posguerra, la de la recuperación y en plena madurez, el auge del comunismo de la Europa pre y post 68, de la Europa de la lucha armada. Además de ese mundo político en el que habitó, vivió el mundo del jazz con gran pasión, como gran aficionado, como gran entendido. Y el mundo erótico, el de Valentina, el de Enmanuelle. A diferencia de otros autores italianos como el propio Manara, o Tinto Brass, o Fellini, la visión erótica de Guido Crepax resulta poco pasional, parece que el autor no se deleita con su narración, sino que se convierte en un testigo que narrará la relación con una precisión y objetividad fuera de lo normal. Tampoco la mujer de Crepax es una heroína o protagonista común, no se trata de un mito erótico, ni de un objeto sexual, se trata de una mujer libre que vive su vida con toda la libertad posible y en la que la sexualidad se manifiesta como un ejercicio más de su libre albedrío. No existe ni siquiera esa supuesta ingenuidad de Milo Manara, la mujer es consciente y responsable de sus actos.
De su aventura política quiero destacar una obra maestra del cómic. En español se tradujo y editó por Súper Tótem, como Rusia en Llamas. Yo todavía conservo, no solo en la memoria, sino en mi biblioteca, un ejemplar de esa historia. Cuenta un episodio centrado en una época poco conocida de la Revolución Rusa, la guerra civil que se produjo tras el final de la I Guerra Mundial, cuando algunas potencias europeas y Japón apoyaron a los contrarrevolucionarios, los rusos blancos. En este contexto una patrulla de avanzadilla, al estilo de los comandos, o de los saboteadores, se enfrenta a la primera línea del ejército blanco. De su huida y captura trata este libro. Del oficial blanco, lleno de dudas, lleno de remordimientos, abrumado por el horror y el terror que provoca su ejército, proviene el nombre original del cómic, también uno de los mayores alegatos, como en Senderos de Gloria de Kubrick, contra la obediencia debida. Sus imágenes son poderosas, la languidez que caracteriza el dibujo de Crepax, sus caras, aparentemente no agraciadas, pero llenas de poesía, la utilización se símbolos comunistas, su decantación, sin ningún género de dudas, por los bolcheviques, constituyen una obra maestra, capaz de convulsionar cualquier conciencia. Conciencia despierta, se entiende, a las opacas no las mueve nada.
Para otros, Guido Crepax es tan solo el creador de Valentina, mito erótico italiano. Este personaje nació en 1965, novia de un superhéroe que pronto se convirtió en alguien olvidado al que esta mujer le había arrebatado la fama y el protagonismo. Este personaje tiene una vida curiosa, el historietista quiso que Valentina naciera en 1942, que envejeciera a lo largo del transcurrir de sus historias y que muriera en 1995. Junto con Enmanuelle o Historia de O, Valentina conforma una serie de historias en las que este autor da rienda suelta al mundo del erotismo. Cuando se inició Valentina, el erotismo constituía una forma contestataria a las formas dominantes, una transgresión de una moral capitalista y opresora, una forma de recuperar la libertad perdida. Muchos de los que iniciaron este camino, lo siguieron, aun ya agotado su origen libertario. Y de esa reivindicación, en parte igualitaria, en parte feminista, porque se defendía la libertad de la mujer para decidir sobre su sexualidad, se pasó a explorar otros mundos dentro de la sexualidad. Casanova, Enmanuelle o Historia de O, son recorridos por el mundo del erotismo. No alcanzan el grado pornográfico de los dibujos manga o de otras publicaciones con tintes meramente onanista, pero su grado sexual es altísimo. tanto que en España, solo a finales de los 70 se empezaron a distribuir esas obras… digamos licenciosas. El dibujo de la figura femenina es menos voluptuoso que el que realizan otros autores como Milo Manara, fiel a su tradición de estilización de la figura. En términos un poco eufemísticos podemos hablar de un amante del cuerpo de la mujer.
Quedarse solo con esa parte de este creador es cercenar una obra primordial del noveno arte, la que compone la totalidad de su producción, prolífica, extensa. No solo el dibujo de Crepax lo hace peculiar, distinto, genial, la composición de su obra, con montaje y concepción cinematográfica, tanto en el desarrollo de la obra como en la maquetación de la página, lo convierten en un autor fundamental. No solo de obra propia sino como adaptador de otras obras literarias, las ya mencionadas, y menores, Historia de O y Enmanuelle y las obras fundamentales del terror gótico, Drácula de Bram Stoker y Frankenstein de Mary Shelley, o del Marques de Sade, Justine. Todo lo realizado además a destiempo, fuera de modas pasajeras. Es buen reflejo de la Escuela Italiana de cómic, en la línea de Manara, Pratt o Battaglia; el cómic es un arte visual y narra secuencialmente una historia, tanto la historia como el dibujo deben ser fieles a la realidad, aunque la narración sea fantástica debe ser coherente, aunque los personajes sean legendarios deben tener cuerpo, alma, ropa, y deben funcionar las leyes naturales.
En El Hombre de Harlem (Harlem Blues) retrató como un verdadero amante al mundo del jazz, esa leyenda maldita de pobreza, alcohol y derrota que acompaña a lo grandes del género. La serie El Hombre de… generó alguna que otra historia más, nunca como álbum solo como historias publicadas en revistas. Pero, a pesar de ser fieles retratos de situaciones y de zonas a lo largo del mundo, jamás alcanzaron las cotas de pasión de Harlem y Pskov. Estos distintos hombres nacerán en Río de Janeiro, África, Asia,... son distintos intentos de reflejar el mundo que le apasiona, el de la lucha política, el del arte, el de los espacios marginales.
Guido Crepax murió en 2003. Yo no lo he sabido hasta hace poco, era un tiempo en el que otros deberes familiares y laborales no me permitían dedicarme a esta afición. Es una lástima. Para mí queda su Rusia en LLamas. Sin saber para qué, ahorré durante tres o cuatro meses doscienta cincuenta pesetas; era 1980 y yo tenía nueve u diez años. Con ese dinero compré el ejemplar que aun hoy conservo. Lo primero fue la bronca paterna, ¡250 pesetas en un tebeo! y ¡además los dibujos no son buenos! (ahora cuando veo a mi hija despilfarrar sus ahorros en cromos siempre me acuerdo de esto). Lo segundo fue que en aquella época yo no sabía muy bien qué eran las izquierdas y las derechas, y dudaba de si ser de izquierdas o derechas. Después de leer este cómic, mi primera novela gráfica, siempre lo he tenido clarísimo.
Un perla, en italiano, la bibliografía de Crepax.
| 1968 | L'astronave pirata | Rizzoli | cartonato, 116 pp, fantascienza |
| 1968 | Valentina | Milano Libri | cartonato, 128 pp. Contiene: · introduzione · I Sotterranei · Valentina perduta nel Paese dei Sovieti |
| 1969 | La casa matta (Bianca, una storia eccessiva) | Edip (Editrice Periodici) | soft cover, 96 pp bn + copertina a 2 colori, L. 1000, suppl. a New Kent n. 24, dicembre 1969. Contiene: · ristampa delle 12 puntate apparse in Kent dal n. 2 del 1968 · più 16 tavole inedite |
| 1969 | Valentina speciale | Milano Libri | soft cover, 144 pp |
| 1970 | Valentina con gli stivali | Milano Libri | cartonato, 192 pp. Contiene: · introduzione · La forza di gravità · Valentina con gli stivali · La Marianna la va in campagna · Il bambino di Valentina |
| 1971 | Baba Yaga | Milano Libri | in "Alì Baba Yaga", soft cover, 128 pp |
| 1972 | Il dottor Jekill | Persona/Ennio Ciscato Editore | suppl. a Sorry n. 1, omaggio agli abbonati, albo orizz. cm 24.5x16.9 16 pp bn + cop a colori, scritto e disegnato da Crepax da bambino nel 1945, inedito |
| 1972 | Ciao Valentina! | Milano Libri | soft cover, 128 pp |
| 1972 | Anita, una storia possibile | editore | tema: rapporti con la televisione; inizio pubblicato in Sorry Ciscato Editore n. 1 (maggio 1972) e dal n. 1 (settembre 1972) |
| 1972 | Bianca, una storia eccessiva | Edizioni Morgan | cartonato. Contiene: · La casa matta · Odessa 1905 · Il collegio delle fanciulle · Quadri straordinari |
| 1973 | Valentina nella stufa | Milano Libri | cartonato, 192 pp. Contiene: · introduzione · Baba Yaga · Barbablù · Annette · Il Piccolo Re |
| 1974 | Anita, una storia possibile | Edizioni Morgan | cartonato |
| 1975 | Diario di Valentina | Milano Libri | cartonato, 192 pp. Contiene: · L'intrepida Valentina di carta · Valentina intrepida · Vita privata · Caduta Angeli · Viva Trotskij · Riflesso |
| 1975 | A proposito di Valentina | Milano Libri | dedicato a Louise Brooks, a cura di Francesco Casetti |
| 1975 | Histoire d'O | Franco Maria Ricci Editore | edizione serigrafata, numerata e firmata, 340 pp; dal romanzo di Pauline Réage |
| 1976 | Valentina in giallo | Milano Libri | cartonato, 176 pp. Contiene: · Il duplice delitto della Via Morgue · senza titolo (episodio inedito) · La curva di Lesmo · Ciao Valentina! · La discesa · Un poco loco |
| 1977 | Valentina assassina? | Milano Libri | cartonato, 224 pp. Contiene: · Bonnie & Clyde · Il manoscritto trovato in una carrozzella · Pietro Giacomo Rogeri · Moscacieca · Valentina nel metrò · Valentina assassina · Subconscious Valentina |
| 1977 | Circuito interno | Edizioni Tempo Medico | cartonato, 196 pp (+ 999 esemplari numerati, rilegati in tela, con sovraccoperta, fuori commercio); con le prime 80 "clinicommedie" di Tempo Medico, testi di "mister Hyde" e di Pino Donizetti, illustrate da Crepax, pubblicate dal n. 33 (gennaio 1965) al n. 112 (maggio 1973); prefazione del direttore della testata, Carlo Felice Venegoni |
| 1977 | L'uomo di Pskov | CEPIM (Sergio Bonelli) | collana "Un uomo un'avventura" n. 11 (novembre 1977), albo cartonato a colori |
| 1977 | Casanova | Franco Maria Ricci Editore | edizione numerata (900 esemplari) e firmata; rist. ne "I classici del Grifo" n. 11, Editori del Grifo, 1993 |
| 1978 | Emanuelle | Olympia Press | cartonato tela, dal romanzo della Arsan |
| 1979 | Il ritratto di Valentina | Milano Libri | cartonato, 224 pp. Contiene: · introduzione · Rembrandt e le streghe · Anthropology · Appendice Funny Valentine · Il gioco di Filippo e Valentina · Chi ha paura di Baba Yaga · I vestiti nuovi dell'Imperatrice · Valentina nel vaso di Pandora |
| 1979 | Riflesso di Valentina | Mondadori | pocket, collana Oscar n. 1101 (novembre 1979), prefazione di Ranieri Carano. Contiene, rimontati: · Viva Trotskij! (da "Il diario di Valentina") · Riflesso (da "Il diario di Valentina") · Moscacieca (da "Valentina assassina?") |
| 1979 | L'uomo di Harlem | CEPIM (Sergio Bonelli) | collana "Un uomo un'avventura" n. 21 (aprile 1979), albo cartonato a colori |
| 1979 | Lanterna magica | Edizioni d'arte Angolare | edizione in serigrafia, 300 esemplari numerati e firmati; edizione economica Editiemme (1979), cartonato, 112 pp; rist. in collana "La nuova mongolfiera" n. 18, Editori del Grifo |
| 1979 | Justine | Olympia Press | da "La nouvelle Justine", romanzo del marchese de Sade, 160 pp; rist. ES, 2000, collana "Ars amandi" |
| 1980 | Valentina pirata | Milano Libri | cartonato, 56 pp a colori |
| 1980 | Hello, Anita! | L'isola trovata | cartonato, a colori; rapporti con il telefono |
| 1981 | Valentina sola | Milano Libri | cartonato, 56 pp a colori. Contiene: · Le zattere · Vent'anni dopo · Nostalgia · Alfabeto muto |
| 1982 | Valentina, storia di una storia | Olympia Press | collana "L'avventura del fumetto" n. 5, cartonato, 96 pp; rist. ES, collana "Ars amandi" |
| 1983 | Per amore di Valentina | Milano Libri | cartonato, 224 pp. Contiene: · Made in Germany · Frau Rosselli und Fraülein Lang · Andante · Schwaerzer Helm |
| 1983 | Belinda uno e due | Editori del Grifo | collana "Mongolfiera" n. 1; storia apparsa nel 1967 |
| 1984 | I viaggi di Bianca | Milano Libri | vol. soft cover. Contiene: · prefazione di Franco Cavallone · Lilliput · Brobdingnag · Laputa · Houyhnhnm |
| 1984 | La calata di Macsimiliano XXXVI | Editori del Grifo | collana "Mongolfiera" n. 3; storia pubblicata in Linus nn. 55 (10/69) a 60 (3/70), 36 tavole |
| 1984 | Venere in pelliccia | Olimpia Press Italia | dal romanzo di Leopold Sacher-Masoch; rist. ES, 2001, collana "Ars amandi" 96 pp |
| 1985 | Io Valentina, la vita e le opere | Milano Libri | cartonato, 224 pp. Contiene: · La montagna incantata · Valentina intrepida · Vita privata |
| 1987 | Bianca 2. Odessa | Editori del Grifo | collana "La nuova mongolfiera" n. 11 |
| 1987 | Conte Dracula | Rizzoli-Milano Libri | cartonato; dal romanzo di Bram Stoker; rist. 1998 Hobby & Work, rilegato, 136 pp cm 22x29,5 |
| 1987 | Dr. Jekyll e Mr. Hide | Rizzoli-Milano Libri | dal romanzo di Robert L. Stevenson |
| 1989 | Giro di vite | Olympia Press | dal romanzo di Henry James |
| 1990 | Nessuno | Milano Libri | soft cover, 184 pp |
| 1990 | Le clinicommedie | Editiemme | cartonato, 192 pp, a cura di Massimo Obbiassi, "ottanta casi clinici sceneggiati", raccolta dei casi da 186 a 265, pubblicati dal n. 218 (30 gennaio 1984) al n. 297 (15 novembre 1988) di Tempo Medico (vedi anche 1977: "Circuito interno") |
| 1990 | Emanuelle l'antivergine | Rizzoli | collana I maestri Glénat; dal romanzo della Arsen |
| 1991 | Valentina e le altre | Mondadori | collana Oscar, "sei storie complete", cartonato, 240 pp, a cura di Massimo Moscati; rist. da Club degli editori |
| 1992 | Valentina, la gazza ladra | Rizzoli-Milano Libri | brossura, 176 pp |
| 1994 | E Valentina va... | Rizzoli-Milano Libri | brossura, 160 pp |
| 1994 | Crepax - Valentina [7 volumi] | Blue Press | brossura, varia fogliazione, bn. Contengono: · volume 1
· volume 2
· volume 3
· volume 4
· volume 5
· volume 6
· volume 7
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| 2001 | In arte... Valentina | Lizard | Contiene: · prefazione di Vincenzo Mazzarella · Il falso Kandinsky · Sindrome di Moore |
| 2002 | Frankenstein | Grifo Edizioni | collana "Le onde" n. 20, 96 pp bn |





